Si me preguntaran ¿qué es lo que más se le dificulta a la hora de escribir?, sin dudarlo diría mi propia presentación. ¿Por qué? Es incómodo, parece egocéntrico, y sobre todo ¿a quién le importa si mi mamá ya sabe quién soy?

No es un ejercicio de falsa modestia; esa es la verdad.

En este momento escribo porque pretendo abrir un blog y porque dentro del protocolo “bloguero” esto es necesario. No sé si está bien o mal, pero cada red o contexto tiene sus propias reglas de juego que son vitales para poder entrar a formar parte de un colectivo; cuando veo que esto es así, deja de ser algo egocéntrico y se vuelve mucho más interesante porque la idea es compartir conocimientos y experiencias que me van a enriquecer no sólo a mí, sino a todos los que quieran leer y participar en este espacio.

Me llamo Daniel Zapata; tengo la fortuna de tener tres esposas, las cuales han alcanzado un nivel máximo de civilización, ninguna me hace escándalos, no son celosas porque le dedique más tiempo a una que a otra, o incluso, sea más tierno con cualquiera de ellas. Sus nombres son: Literatura, Música, Tália. La última sin titubear, como ninguna mujer lo podría hacer, me impulsó para que hablara de mis otras dos esposas. Raro ¿no?

Cuando me gradué de Filosofía y Letras, me di cuenta que la razón principal por la que había estudiado esa carrera ya no era posible; lo había hecho porque quería escribir canciones con letras interesantes, profundas, que dijeran algo; esto ya no era posible porque mi banda de punk ya no existía y no habría un reencuentro. No obstante, en esa búsqueda leí grandes historias que me acompañaron en el dolor y en la soledad, en la angustia de pensar que ya no tendría con quien hacer música. Esas historias y una guitarra acústica, donde intentaba componer canciones, me sostuvieron por muchos años y me dieron la fuerza para continuar con mis estudios; con base en ellos es que hoy intento comunicarme a través de este blog. A propósito, el nombre resulta precisamente de la combinación: música y literatura.

Además de todo lo dicho, quiero dejar constancia que he tenido inconvenientes con el diseño; las dudas son las que siempre atacan a cualquier medio artístico: el color y las formas.

Para terminar, creo que mi presentación fue un desastre, pero como siempre nos pasa al comienzo cuando estamos conociendo a alguien, espero que en la próxima entrada haga algo mejor.

4 Comment on “Día uno…

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