En este momento

Hace unos días en Twitter escribí que Colombia es un país de perdedores, por eso no sabe celebrar los triunfos. Evidentemente esta idea me surge por el momento histórico que vivimos actualmente. La selección colombiana de fútbol de mayores, está haciendo una presentación como nunca antes vista en un mundial: Brasil 2014.

Esto es muy significativo para el país. Creo que muchos colombianos, dentro de los que me incluyo, somos la generación frustrada del mundial del 94; no me refiero a edades específicas sino a todos los que nos creímos el cuento de que íbamos a ser campeones del mundo en aquel entonces. A ese golpe, a ese desastre y vergüenza mundial, se sumó tal vez el peor, el acontecimiento que hizo que esa nefasta participación nunca se nos olvidara y se enquistó como un cáncer que aplastó completamente la esperanza. El asesinato de Andrés Escobar, significó el tiro de gracia y el cierre del horizonte. Desde entonces muchos no volvimos a sentir lo mismo por ese deporte. Ver un defensa central, el número 2, o incluso el balón rodar, generaba la sensación de un dedo postrado sobre una llaga.

Para mí el mundial del 94 y el asesinato de Andrés me refutó todos los argumentos futbolísticos que podía tener; me silenció el amor que tenía por mí país. No lo odio, pero cambió mi relación y mi afecto por él. El fútbol para mí pasó de ser el deporte nacional a la vergüenza mundial.

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Foto vía Internet

Hoy la historia del fútbol colombiano está cambiando. Ninguno de sus integrantes quiere figurar y pasar por encima de sus compañeros, se apoyan tras los errores, se quieren, las emociones que generaban incomodidad entre los integrantes por sus exorbitantes sueldos o la envidia por estar en tal o cual equipo no se reflejan, en definitiva, son un equipo.

Por primera vez creo que hay argumentos para especular positivamente sobre el futuro de la selección Colombia en este mundial. Ya no estamos hundidos en el nacionalismo, ni en el patriotismo, que defiende su lugar por el simple hecho de nacer allí; escucho las opiniones de personas que saben del tema y especulan sobre semifinales y finales: Colombia-Holanda, Colombia-Argentina. Un hincha uruguayo sin titubear dijo que su equipo había perdido con el campeón del mundo.

Pareciera que el momento de Colombia estuviera llegando; el reconocimiento que se le está haciendo a un equipo, el país lo siente como suyo porque después de tantos golpes, desgaste y sufrimiento, llega un instante en el que podemos respirar. Inclusive, los chistes que se hacen en torno del país, como lo hizo la embajadora de la UNICEF, sean censurados moralmente, conllevando a su renuncia del cargo. Más allá de que sea Colombia, el chiste representó un insulto para aquellas personas que encarnan la esperanza, las personas que luchan por hacer su trabajo de la mejor manera posible, que hacen de la ética y el respeto, un valor sobre el cual establecen su relación con el mundo. En ese orden de ideas, el insulto fue mucho más grave porque agrede a una parte de la población colombiana que intenta a diario ese camino. Por fortuna no se repitió lo de hace algunos años cuando Pirry estuvo en los Emmy en 2007 y aguantó sumisamente el chiste de Roger Bart sobre Colombia y la cocaína. El país se indignó, pero haciendo reclamos de culpable.

Este texto lo escribo antes del partido de Colombia-Brasil. Me da mucha alegría escuchar que Colombia va a ganar; es posible porque como equipo Brasil no ha demostrado mucho y tiene sus esperanzas en un único jugador. Sin embargo, la alegría que siento no es completa.

El mensaje de la selección Colombia se está tergiversando o se está malentendiendo. Percibo en lo que están haciendo sus jugadores en que somos un mismo equipo y en esa medida, debemos apoyarnos, debemos cuidarnos, incluso celebrar bailando, porque celebrar no es uso exclusivo de los países desarrollados. Además de ello, que es necesario escuchar las sugerencias, aceptar el conocimiento de los otros, que un país distinto al nuestro nos puede apoyar, me refiero específicamente al técnico. El mensaje extrafutbolístico es bellísimo e infinito.

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Foto vía Internet

No obstante, las medidas de control que están tomando las diferentes alcaldías reflejan la mentalidad del país anquilosado, del país narcotraficante que celebra con tiros y con muertos, de los hinchas que siguen siendo perdedores a pesar de los triunfos y se matan en riñas porque no creen que Colombia vuelva a ganar, quieren irse a la tumba antes de perder la ilusión. Lo digo no sólo por los resultados que nos arrojan los noticieros, lo digo porque después del partido con Uruguay salí a caminar con mi familia y mis amigos, a celebrar, a compartir la alegría con todos; un tipo pasó a nuestro lado y le tiró harina a uno de mis amigos como si quisiera dejarlo ciego, estuvimos detenidos por minutos ayudándolo, asimilando por que alguien hace eso y qué habría pasado si mi amigo no fuera un caballero y estuviera armado. No compartía el acto de tirarse agua o harina, ni nada que me pudiera ensuciar, pero desde que estuve en Pasto en el carnaval, aprendí que eso era un juego, que si uno salía de su casa por una fiesta o una celebración es porque quiere jugar, divertirse, no tirarle al otro como si fuera su peor enemigo. Para ello mejor quedarse en casa.

 

2 Respuestas a “En este momento

  1. Buenas, realmente no recuerdo mucho la experiencia del mundial del 94 tal vez en esa época poco le prestaba atención al tema, pero si lamentable la perdida de Andres, el País lo recordara por décadas por su calidad humana y por su legado. Ahora bien en este mundial se marco la diferencia, Colombia saco su casta, en el sentido que demostró que es un país con gente buena, noble, luchadora, emprendedora, que es capaz de aprender lecciones con humildad, creo que una de las cosas más relevantes de este mundial fue la unión nacional, la alegría, el regocijo, la hermandad, el amor a patria sin exclusiones niños, adultos, mayores de edad, creo que hasta la naturaleza sonrió de ver tanta unión y alegría, este es un mundial que estará en la historia por muchas generaciones. Espero que cada vez que haya dificultades recuerden este mundial y se llenen de paz y felicidad y lo vivan en presente. Hermosa la mancha amarilla de bienvenida a nuestra selección, podría seguir escribiendo porque solo tengo cosas buenas que decir de esta experiencia, no llegamos al final pero el significado interno de lo que aconteció en Colombia con este evento vale mucho mas que una Copa Mundial. Yeijel Villamil

  2. Pues jugó Colombi contra Brasi, nos dieron pata hasta decir no mas, nos quitaron un gol legitimo, a Brasil lo golearon y la final es entre alemanes y argentinos, esperos estar mejores para dentro de 4 años y q la mentalidad del pueblo colombiano haya madurado, por que lo que hay aqui es una parranda de gamines.

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